jueves, 17 de abril de 2008

MI SECRE

Hola, soy un chico normal y corriente, mi nombre es lo de menos, solo escribo esta historia porque puede que un día de esto la publique en Internet.
Solo quería contar un caso muy particular que me paso con mi secretaria, el día de la comida de Navidad. Ella es una chica muy mona de unos 28 años de edad, y con unos ojos que cautivarían al mas pintado. Es una chica alegre, simpática y muy muy lista.
Bueno a lo que íbamos, solo quería contar lo que paso con el ella el día de la comida de Navidad. Como cada año en mi empresa organiza una comida, lo típico de tantas empresas, ella normalmente viene acompañada por una amiga o por su hermana, pero este año me comento que no se traería a nadie y que ademas, sé venia en autobús, pues no sabia si iba a beber mucho o poco y que por sí las moscas.
La cuestión es que nos fuimos todos a comer a una venta cercana de donde trabajamos, yo tuve unos pequeño problemas y llegue un poco tarde, como siempre. Pero la verdad es que este día la comida es lo de menos, lo que le gusta a todo el mundo es el jaleo que se monta después, y para eso estaba yo mas que disponible. Todo fue muy bien, todo el mundo bebía y se lo pasaba de muerte, mi secretaria ese día venia especial mente guapa, tanto es así que el pesado de mi encargado, no dejaba de insinuarse, y ella le seguía el juego, todo el mundo estaba pendiente, pero como teníamos dos copas de mas, nadie le dio la mayor importancia.
Estuvimos en varios bares de copas ya era un poco tarde y el ambiente se estaba caldeando por momento, mi secretaria bebía un combinado de ron con no sé que mas, y ya tenia unos cuantos dentro del cuerpo, yo estuve de aquí allá hasta que al final me puse a hablar con ella, la verdad que no le dirigí la palabra en casi todo el día. Ella empezó a preguntarme si yo la podría acercar a casa, porque el encargado se había ofrecido, pero tal y como estaba las cosas ella no se atrevía a irse con él, porque se esperaba lo peor, estuvimos un buen rato hablando de cosas sin importancia, y de repente no se como ni por que me vi contándole cosas que jamas y digo jamas, se la había contado a nadie, ya me entienden ese tipo de cosas que no se las debes de contar ni a tus mejores amigos, ella también empezó a contarme algún que otro lío que había tenido, fue algo muy curioso, por que la verdad es que estamos casi todo el día junto y nunca habíamos hablado de esos temas, la verdad es que en trabajo solíamos hablar mas bien poco.
Eran ya cerca de las 11 de la noche y alguna gente empezó a quitarse del medio, pero ella y yo seguíamos charla que te charla. A algún listo se le ocurrió de ir a comer algo, pero yo dije que pasaba que yo quería irme de marcha, con o sin compañía, pero que iba y además me iba de un momento a otro, ella me pidió por favor que no me fuese y la dejase allí sola, con aquella manada de lobos, le dije muy claro que si se quería venir con migo de marcha que todo loque teniaq ue hacer era subirse en el coche, y que todo el que se quisiera venir hiciera exactamente igual, la mayoría se fueron a comer, pero de nuevo sin saber como ni porque me vi solo con ella en mi coche, y ella insistió que se venia conmigo.
Puse mi coche en marcha y todo el mundo pensaba que no nos íbamos a ir, de echo nos hicieron un sitio en el restaurante con el abrigo de ella, pensando en que íbamos para allá, la verdad es que tuvimos que mentir para que nos dejaran marchar. Por el camino los teléfonos no dejaban de llamar, todo el mundo nos preguntaban dónde estabamos, tanto nos llamaron que el móvil de ella se quedo sin batería, ella cogió mi móvil y empezó a llamar a la otra secretaria, o al menos estaba haciendo el papel, por que me pidió que parase el coche por que le era imposible marcar en el teléfono entre el colocon y los baches de la carretera, detuve el coche en un escampado cerca de la carretera y una vez parado, le pregunte que si nos íbamos a cenar o de copas. Me contesto que como yo quisiera que hiciera lo que mas me apeteciera en ese momento, la cosa empezó a calentarse, ella se sentó de lado mirando hacia mí y yo la verdad no sabia exactamente como tenia que actuar.
Estuvimos un rato de nuevo con las tonterías típicas, hasta que ella se decidió y dio el primer paso. Me miro fijamente a los ojos y de dijo “Ven” yo me acerque a ella y empezamos a besarnos como dos adolescente cuando lo hacen por primera vez, fue como si los dos lo deseáramos desde hacia mucho tiempo, al principio pense que no era buena idea, pero os diré un secreto creo que es la chica que mejor besa de todo el mundo, al menos la mejor que yo he besado, y créanme Han sido mas de una. Todo empezó por un beso pero poco a poco se fue calentado la cosa, yo empece a tocarles su pierna y ella empezó a quitarme los botones de la camisa, dios cada vez que lo recuerdo se me pone la carne de gallina.
Cuando me di cuenta me tenia la camisa desabrochada y yo le tenia metida mi mano debajo de su falda, le toque su coño y note lo húmedo que lo tenia, ella bajo su mano y la puso sobre mi polla, ahora fui yo el que le dije que si nos pasábamos al sillón de atrás, y ella me contesto que si, allí fue donde se desmadro todos, empezamos a quitarnos la ropa mutuamente, yo estaba muy caliente y ella supongo que igual, le pedí que se quitara toda la ropa, le quite el sujetador y me encontré con las unas tetas impresionantes, empece a comérsela y ella se puso como loca, la tumbe boca arriba y le fui comiendo todo el cuerpo, empece a baja mi cabeza hasta su húmedo coño, me cogió y me apretó contra su sexo, estabamos a mil, ella gemía de placer y empece a follarla con mis dedos, me abrió las piernas para facilitarme el tema, se me puso la polla dura como una roca , creo que estuvo apunto de correrse, cuando se incorporo un poco me pidió que fuese yo el que me tumbase boca arriba y empezó a comerme la polla de una forma un poco violenta pero la verdad es que me volvió loco, ella se la tragaba hasta el final y yo temí de correrme si me seguía haciendo aquella mamada tan tremenda, me tumbe un poco y pude coger su coño, le metía el dedo y ella al igual que yo estaba cada vez mas cachonda, le puse el dedo sobre su culo pero me aparto la mano, no se si es que todavía no ha probado que le follen su hermoso culo, pero algún día se lo propondré, seguía comiéndome la polla cuando se tumbo y me pidió que la follara, le pregunte si tomaba algún anticonceptivo y me dijo que no, yo tampoco tenia condones, pero en ese momento no nos preocupo a ninguno de los dos, me puse sobre ella, cogió mi polla y se la metió en su coño, empece un mete y saca muy despacio, se retorcía de placer y me pedía cada vez mas, follabamos como dos animales ella gemía como una perra en celo y yo tenia la polla apunto de estallar, seguí mas deprisa hasta que no pude aguantar mas y me corrí encima de ella, joder hacia tiempo que no echaba un polvo tan bestia, nos limpiamos un poco y tuve que salir a mear, porque no aguantaba ni un segundo mas

1 comentario:

Sam dijo...

Buen relato. S i puedes revisa mi blog que va mas o menos de lo mismo, pero tambien publicamos historias de otras personas.
Nos vemos